Toda una vida en Getafe mejorando nuestros hogares

Con posterioridad a la Guerra, el país quedó devastado y supuso la oportunidad de emprender de multitud de hogares para salir adelante. Uno de ellos fue Emilio Muñoz, emprendedor y trabajador incansable, es abuelo del actual dueño del almacén de construcción al que da nombre.

Tenía una empresa de pinturas y, a pesar de la difícil situación en la que se encontraba el mercado, decidió expandir el negocio y montó un almacén de construcción, posteriormente una fábrica de piezas para aviones, que con el transcurso de los años derivaría en la fabricación de piezas para coches. Contó con la ayuda de sus hijos, llevando las riendas hasta nuestros días que, por jubilación de sus propietarios y sin posibilidad de sucesión, cerraron.

Sin embargo, el almacén de construcción siguió funcionando hasta ahora. Aquí nos encontramos con Emilio Muñoz, tercera generación de la familia regentando el negocio. En 1965, su padre se hizo cargo de la empresa, por lo que desde bien pequeño sabe del negocio, a sus 13 años comenzó a ayudar.

Evolución de la empresa
La empresa comenzó su andadura en la calle Pinto de la localidad de Getafe, en el año 1967 cambiaron a la calle Leganés, nº11, donde permanecen actualmente, pero debido al desarrollo de la ciudad tuvieron que abrir una nave en el Polígono Industrial San Marcos, para poder ampliar mercado y facilitar la carga y descarga de los camiones, así decidieron, desde este nuevo almacén, atender sobre todo a las grandes empresas y dedicarse en la calle Leganés, como lo venían haciendo hasta entonces, a la venta a particulares, autónomos, etc.

Echando la vista atrás, nada que ver tenía el tipo de productos que podían ofrecer con la inmensa gama de posibilidades que se encuentran actualmente en el mercado. “Los productos más solicitados eran los clásicos materiales de construcción: pavimentos, cemento, ladrillos…, nada que ver con respecto a lo que ofrecemos hoy, ya que podemos ofrecer muchos más productos con más avances; de esta manera brindamos a nuestros clientes materiales para poder realizar una casa desde cero”, explica el dueño de la empresa.

Imágenes de los inicios del almacén de construcción.

La entrada en el mundo de la construcción y concretamente en el de la instalación con la entrada del PVC dio un vuelco a los sistemas tanto de saneamiento como de instalación de agua caliente sanitaria (ACS). A finales de los años noventa, el entorno comercial fue cambiando rápidamente, suponiendo la entrada de nuevos actores en el mercado del retail, más concretamente en el de materiales de construcción, empresas verticales, de gran penetración en el mercado.

Una nueva manera de poder competir
En este entorno, y siempre buscando la forma de poder competir en el mercado, surge el acercamiento a BigMat, rondando el año 2000.

Actualmente, la empresa se encuentra asociada a un grupo de almacenes de construcción denominado BigMat, implantado en ocho países de la Unión Europea: Francia, Bélgica, Italia, República Checa, Chipre, Eslovaquia, Portugal y España.

BigMat se implantó en España en el año 1998. El grupo está formado por empresas distribuidoras de materiales de construcción, bricolaje, ferretería y jardinería con el objetivo de aunar experiencia en el sector, capacidad de compras, ventas y conocimientos para poder competir con las grandes plataformas. Esta unión supone un gran apoyo para la pequeña empresa en el sector de construcción, creando una red de sinergias y apoyo entre los participantes. “Nos da la fuerza de compra y el conocimiento para poder competir en un mercado tan exigente. Aportando conocimiento de los diversos mercados en los que está presente en Europa, así como la fuerza de compra con contratos a los fabricantes para todos los países donde esté presente este fabricante, así como permeabilidad en todo el territorio”, explica el dueño. Gracias a la unión con BigMat han podido aumentar mercado, ya que anteriormente solo distribuían en la Comunidad de Madrid.
Emilio Muñoz tiene clientes que se dedican a realizar tiendas de grandes cadenas de textil como de restauración, por este motivo al pertenecer al grupo BigMat, en cualquier punto de España, incluido las islas, tiene el suministro garantizado, no tienen que ir buscando donde poder comprar por la gran cantidad de tiempo y facilidades que les aportan desde esta empresa.

Aunque no resulte fácil competir con las grandes superficies, “seguimos apoyando al pequeño comercio y animando a aquellos que deseen emprender”, añade Emilio.

Izq.: uno de los camiones de la empresa en los años 90. Dcha.: otra imagen de los inicios del almacén de construcción.

Otro gran competidor para el sector que ha supuesto un mazazo para el pequeño comercio ha sido el comercio electrónico, afectando sobre todo a PYMES, por ello “es fundamental adaptarse a las nuevas tecnologías y seguir reinventándose,” señala. Por este motivo, insisten en la importancia de la creación de contenido en redes sociales como Facebook y han creado su página web, para de estar forma ser más accesibles al público vía online, mostrando promociones y compartiendo las noticias del sector.

Aun así, apuestan por el trato con el cliente, asesoramiento personalizado que les ha brindado la experiencia con los años, por lo que esta es una de las diferencias y por la que destacan con respecto a las grandes empresas que tiene Almacenes Emilio Muñoz.

El actual dueño comenta que “aunque el entorno es competitivo, somos optimistas y seguimos apoyando al pequeño comercio, además de animar a aquellos que deseen emprender”. De esta manera, Almacenes Emilio Muñoz ha crecido gracias al impulso que supuso entrar a formar parte del grupo BigMat. Estarán encantados de atenderles y desde el que saldrá muy satisfechos por la amabilidad, conocimiento y cercanía que les ofrecerán gracias a los años de experiencia que les mantiene en el mercado.

Texto: Icíar Muñoz
Fotos: Emilio Muñoz/Ayer&hoy