La preparación previa de la piel es decisiva

Ana Moreno,
Maquilladora profesional

Por fin llegó el buen tiempo, y estamos deseando lucir modelo de verano y muchos de nosotros bronceado. No debemos abusar del sol, pero hay maneras de conseguir un bronceado seguro, duradero y bonito.

No vamos a conseguir estar bronceados de un día para otro, ojo con exponernos al sol durante las horas de 12 a.m. a 16 p.m. ya que el índice de radiación durante este periodo es muy alto y puede ser peligroso para nuestra piel, por la posible aparición de melanomas y podemos causar el envejecimiento prematuro de la piel, al igual que debemos evitar exposición prolongada y sin protección solar o utilizar un factor de protección solar menor al que necesitamos. Recordaros que debemos aplicar crema protectora al menos cada dos horas y tras bañarnos o haber sudado de forma significativa.

La preparación de la piel antes de tomar el sol es decisiva para que nuestro bronceado sea más duradero.

Es necesario que la piel esté debidamente exfoliada, ya que, al eliminar las células muertas, la piel se verá más lisa y el bronceado más uniforme.

En el rostro podemos utilizar un exfoliante jabonoso o con arcillas en pieles mixtas o grasas, y para pieles más secas, puedes mezclar tu crema hidratante con un poquito de azúcar. Existen en el mercado exfoliantes granulados en seco, para que tú puedas mezclarlo con el producto que desees: crema, jabón o aceites. Incluso, si mezclas estos gránulos con bálsamo labial, puedes exfoliar los labios para eliminar las molestas pieles que salen a veces que tanto nos incomodan.

En verano, por el aumento de deshidratación en la piel, debemos exfoliar e hidratar la piel del cuerpo con más frecuencia. Por ello existen exfoliantes corporales con distintas texturas, propiedades y olores para que nos sea más agradable su uso. La inmensa mayoría están destinados para utilizar en la ducha. Los que tienen acabado aceitoso son ideales para esta época del año.

Tras cualquier exfoliación es necesario hidratar la piel, ya que, en el anterior paso, hemos eliminado una pequeña capa de células muertas que también contenía agentes naturales de protección e hidratación de la piel. Si es necesario una vez a la semana, en lugar de tu hidratante, utiliza una mascarilla nutritiva o hidratante. Existen libres de aceites para pieles grasas, que te aportarán el agua que necesites sin aportar grasa a tu piel. La piel ya está lista para exponerse al sol. Recuerda que debes poner tu protector solar con un índice de protección apto para tu tono natural de piel. La manera de conseguir un bronceado duradero, es que este sea progresivo. Poco a poco puedes aumentar el tiempo de exposición solar, bajar el índice de SPF de tu crema o espaciarla algo más en el tiempo.