En el año 1955, la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas declaró “la guerra al hambre”. Este llamamiento fue recogido por las Mujeres de Acción Católica Española que, en 1959, lanzaron la primera Campaña contra el hambre. Por este motivo, Manos Unidas tiene dos líneas de trabajo prioritarias: la financiación de proyectos de desarrollo y la sensibilización de la población en España.

“La lucha contra la desigualdad en los países más desfavorecidos es nuestro fin”

Pregunta.- ¿Cómo comenzó Manos Unidas?
Respuesta.- Manos Unidas es la Asociación de la Iglesia Católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo de los países más desfavorecidos. Es, a su vez, una Organización No Gubernamental de Desarrollo (ONGD) de voluntarios, católica y seglar.

En 1955, la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) declaró “la guerra al hambre”. Este llamamiento fue recogido por las Mujeres de Acción Católica Española que, en 1959, lanzaron la primera Campaña contra el hambre.

En 1978, la Conferencia Episcopal Española aprobó la elección canónica de Manos Unidas con personalidad jurídica propia y, a partir del año 2000, pasó a ser una Asociación Pública de Fieles. Manos Unidas tiene una doble personalidad jurídica, siendo en el plano civil una ONGD.

P.- ¿Cuál es la misión fundamental de la organización de Manos Unidas?
R.- Su misión es luchar contra la pobreza, el hambre, la deficiente nutrición, la enfermedad y las carencias en el ámbito educativo; y trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen: la injusticia, el desigual reparto de los bienes, la falta de oportunidades entre las personas y los pueblos para la defensa de sus derechos, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos en la población.

P.- ¿Qué líneas de trabajo promueve Manos Unidas?
R.- Manos Unidas promueve dos líneas de trabajo que son la de dar a conocer y denunciar la existencia del hambre y la pobreza, sus causas y sus posibles soluciones y, también, reunir medios económicos para financiar los programas, planes y proyectos de desarrollo integral en los países más empobrecidos.

P.- ¿Cuántos proyectos se llevan a cabo?
R.- En los últimos cinco años, Manos Unidas ha apoyado más de 3.000 proyectos de desarrollo, en 60 países del mundo, que han contribuido a mejorar la vida de 20 millones de personas. La tipología de los proyectos se centra en cinco grandes líneas: agrícola, sanitaria, educativa, social y de promoción de la mujer.

Manos Unidas participa en la acción misionera de la Iglesia, evangeliza promocionando y promociona evangelizando, buscando el desarrollo integral del hombre y no solo satisfacer sus necesidades materiales. Aunque su finalidad no es la financiación de proyectos pastorales, sino la de ayudar a todas las personas de los países empobrecidos, sin distinción de nacionalidad, raza o religión, a que se desarrollen como personas.

Entendemos la cooperación como una labor de transformación del mundo, tanto en el Norte (Educación para el Desarrollo) como en el Sur (financiación de proyectos), en base a relaciones de igualdad.

P.- ¿Cómo se constituye Manos Unidas?
R.- Manos Unidas desde sus orígenes, se constituyó como una organización de voluntarios y, por ello, el voluntariado es una de sus señas de identidad. El 97% de las personas que trabajan en la organización, son voluntarios y voluntarias. También cuenta con un equipo de 136 trabajadores contratados. Además, más de 75.000 personas contribuyen económicamente de forma continuada con Manos Unidas. También, son millones las personas que donan a través de su parroquia y, cada año, se reciben herencias y legados que suponen una contribución muy importante para poder llevar a cabo nuestro trabajo.

Manos Unidas mantiene, desde hace muchos años, una estrecha relación con cientos de socios locales en África, América y Asia, lo que hace posible que los proyectos respondan a las necesidades reales de las personas y que ellos sean protagonistas de su desarrollo.

P.- ¿Hace falta ser católico para poder ser socio de Manos Unidas?
R.- No, no hace falta ser católico para poder ser socio. Creo que el hombre tiene una parte ética y una parte moral que hace que colabore con las personas que hay a nuestro alrededor que lo están pasando mal.

P.- Exactamente, ¿cuáles son los proyectos que se realizarán este año?
R.- Intentamos actuar en todos los países de los tres continentes, pero este año vamos a actuar en Burundi y Uganda en apoyo a la educación primaria en la zona rural y, además, estaremos en Brasil para mejorar las condiciones de vida de los indígenas del Mato Grosso.

P.- En cuanto a usted, ¿cuántos años lleva en Manos Unidas y cuál ha sido la historia que más le marcado?
R.- Hace más de 30 años estuve colaborando en la Diócesis de Getafe desde sus comienzos. Al principio comencé de voluntaria aportando sus campañas en el colegio donde trabajaba de profesora de Religión, aunque tuve que dejarlo por un tiempo por tener desprendimiento de retina. Hace algunos años que volví y, volví con muchas más fuerzas y ganas, puesto que me gusta poder ayudar a las personas en su desarrollo para que puedan valerse por sí mismas.

La historia que más me ha marcado fue el verano pasado que estuve en el proyecto que se estaba realizando en El Salvador donde estuvimos viendo la cría del camarón. Había dos grupos que eran de ideología política diferentes, pero gracias a este proyecto se unieron para sacar adelante la cría del camarón y trabajar conjuntamente. Pero había un chico que destacaba más que los demás, estaba muy implicado e iba a estudiar para poder realizar que la larva de ese camarón no la tuvieran que comprar, para que así pudieran reproducirlas ellos, a pesar de las limitaciones que tenía. Ya que estudiaba, trabajaba y se encargaba de ayudar en casa, y para mí la verdad que este chico es un héroe.

P.- ¿Cómo se intenta llegar a las personas para que puedan ser socios?
R.- Nosotros lo que hacemos es sensibilizar, ya sea a través de la Iglesia, el colegio, en teatros, intentamos colaborar con nuestras charlas. Pero, además, para llegar a la juventud hacemos un concurso que se llama clipmetraje, que se basa en hacer cortos, este año el tema ha sido el hambre.

P.- ¿Los donantes pueden ver hacia donde va destinado su dinero?
R.- Fiel a sus orígenes, casi 60 años de historia, uno de los principales valores de Manos Unidas es la austeridad, ya que solo el siete por ciento de los ingresos se emplea en gastos de administración y estructura, gracias a que la mayoría de las personas que trabajan en la organización son voluntarias. Cada año sus cuentas son auditadas y se realiza una gestión transparente de los fondos rindiendo cuentas a los donantes a través de las memorias.

P.- ¿Dónde pueden encontrarles?
R.- Estamos en la calle Almendro, 4, en el teléfono 916 838 985 o a través del correo getafe@manosunidas.org. Destaco también nuestra presencia en las distintas iglesias de la localidad.

Texto y foto: Icíar Muñoz Chamorro