Olvida el mito de que las novias tienen que ir naturales

Ana Moreno,
Maquilladora profesional

Se acerca el día de tu boda y esperas verte radiante. Ya tienes el vestido, zapatos, complementos para el pelo…, pero aún te asaltan dudas: ¿y si me maquillo yo misma? Al fin y al cabo, nadie como yo sabe lo que me favorece.

Espero que después de leer este artículo saques tus propias conclusiones.

En primer lugar, vamos a ver el por qué deberías contratar a un profesional del maquillaje para este día, y si finalmente te ves capacitada para hacerlo tú misma, sigue leyendo y encontrarás unos cuantos consejos.

“Siempre me he maquillado yo, y lo he hecho bien”
No es lo mismo maquillarte para salir por la noche a una fiesta que para un evento a la luz del día, en el cual serás el foco de atención, con luz natural, fotos en primeros planos, lágrimas, besos, y sin tiempo de retocarte.

Influye en tu contra el factor nervios. Ser perfeccionista a la hora de difuminar el corrector de ojeras, o trazar un eyeliner perfecto cuando se está nerviosa, es muy complicado, y la dificultad se eleva cuando no eres un profesional.

Llevas meses preparando tu boda, déjate mimar. Siéntate, cierra los ojos y déjate hacer. Bastante tiempo llevas ultimando detalles. Este es tu día. Que te peinen, maquillen, te ayuden a vestirte…, forma parte de la celebración. ¡Disfrútalo!

“Zapatero a tus zapatos”
Mucho ojo con ‘Me peinan en la peluquería’, ¡cuidado! En ocasiones, en la peluquería cuentan con personal cualificado con titulación de maquillaje profesional. Pero por desgracia, en muchos casos, te maquillará un peluquero/peluquera que hizo un pequeño curso complementando su formación de peluquería, los cuales no suelen cumplir las expectativas que una novia necesita.

Infórmate sobre la titulación de la persona a la que vayas a contratar para el trabajo, y exige una prueba de maquillaje semanas antes de la boda.

“Me veo capacitada para hacerlo”
Si prefieres maquillarte tú misma porque no confías en otras personas, te apetece hacerlo, o porque tu boda requiere desplazamiento y no encuentras a nadie que lo haga, aquí encontrarás unos consejos que te pueden ayudar a resplandecer el gran día.

En primer lugar, prepara tu piel unas semanas antes de la boda. Limpia e hidrátate con una crema adecuada para tu tipo de piel, bebe mucha agua, y en medida de lo que puedas duerme al menos 6-8 horas diarias y evita el estrés, ya que se reflejará en tu piel.

Utiliza un maquillaje del tono de tu piel. Recuerda que si vas a tomar el sol, o rayos UVA antes de la boda, deberás adecuar el color de la base al de tu bronceado.

El maquillaje ha de ser de larga duración. De nada sirve utilizar un día un maquillaje hidratante. El efecto en la piel se consigue utilizando un tratamiento diario, así que en este caso, para el día de tu boda busca un acabado que permanezca en tu piel durante todo el día. La hidratación te la dará la crema hidratante que uses debajo.

Evita que el maquillaje lleve filtro solar, ya que si no es así, en las fotos parecerá que tu rostro es mucho más pálido de lo que es en realidad.

Ojo con los tonos marrones, en las fotos en blanco y negro el efecto será grisáceo.

Olvida el mito de ‘las novias tienen que ir naturales’. Si a diario maquillas tus labios de rojo, y en la boda los llevas beige, te vas a encontrar desfavorecida y disfrazada.

Los productos para ojos han de ser resistentes al agua, por duración y por si te emocionas. Y sobre todo, sé feliz, será tu mejor aliado.