La Fundación Alberto Contador cuenta con dos pilares fundamentales muy claros. Uno de ellos es la lucha contra el ictus, y otro es, el fomento, desarrollo y divulgación de la práctica del ciclismo. En estos cinco años de vida, esta fundación ha desarrollado numerosas labores de concienciación sobre esta enfermedad cerebral, así como fomentar un hábito de vida sana y saludable con el uso de la bicicleta. Francisco Contador hace un balance muy positivo de la labor que durante estos años ha desempeñado esta fundación en la sociedad.

“Queríamos devolverle al ciclismo y a la bicicleta lo que nos han dado a nosotros”

Pregunta.- En primer lugar, ¿cuándo nació esta Fundación?
Respuesta.- Se fundó en 2010, pero realmente empezamos a trabajar y a desarrollar actividades en cada uno de los objetivos en 2012.

P.- ¿Cuál fue el detonante para su creación?
R.- Cuando Alberto empezó a hacerse “famoso” nos dimos cuenta de que podíamos ayudar en ciertos aspectos. Podíamos ayudar en el tema del ictus y también en el de la bicicleta. Porque al final a la familia Contador se nos conoce por la bici y queríamos devolverle al ciclismo y a la bicicleta lo que ellos nos han dado a nosotros.

P.- Uno de los objetivos es la promoción del uso de la bicicleta y la práctica del ciclismo. ¿Qué tipo de eventos o actos realizan para ello?
R.- Tenemos un proyecto educativo en Pinto que impartimos entre 3º y 6º de primaria. Enseñamos el mantenimiento de la bici, los tipos de bicicleta, modalidades de ciclismo, seguridad vial, sobre todo si se sale en carretera. Se trata de que los jóvenes conozcan como ir en carretera y cómo compartir la vía con los vehículos a motor. Además tenemos la escuela de ciclismo para niños de 6 a 14 años. Es un tema lúdico-deportivo. No queremos que todo el mundo sea un Alberto Contador sino que disfrute de la bicicleta y de la práctica del deporte. Aunque tenemos unos equipos de competición, uno más orientado a profesionales y otro, es el equipo amateur.

También tenemos el proyecto ‘Bicis para la vida’ que es una acción que compartimos con la fundación Seur, fundación Ananta y la asociación de minusválidos de Pinto. Consiste en recoger las bicis que la gente no quiere o que son viejas y se clasifican en una nave. Esta clasificación la hace gente con discapacidad. Posteriormente estudiamos las solicitudes que nos llegan y luego las ponemos a punto para donarlas a entidades, sitios o lugares donde las necesitan.

P.- El proyecto ‘Bicis para la vida’, ¿de dónde nace?
R.- Colaboramos con la organización de la Vuelta a España de 2012 con la idea de recoger bicicletas para luego mandarlas a países en vías de desarrollo. Durante esa Vuelta a España, nos quedamos impactados de la gran acogida que tuvo la acción y la cantidad de bicicletas que habíamos recogido. Una vez finalizada la Vuelta, decidimos dar continuidad a esta recogida de bicis. Llegamos a un acuerdo con Seur, la fundación Ananta y la asociación de minusválidos, para darle más empaque a la acción y desde entonces, es increíble el volumen de bicis que recibimos y que vamos donando.

P.- ¿De dónde sacan estas bicicletas que donan a los colectivos más desfavorecidos?
R.- Sobre todo son de particulares que nos las donan y que las pueden llevar a cualquier oficina de Seur. También recibimos donaciones de compañías como Decathlon que donó un montón de bicicletas descatalogadas y completamente nuevas. Otras compañías donan cubiertas o cualquier otro componente o parte de la bici.

P.- “Bicis para la vida” ha hecho numerosas labores en Marruecos. ¿En qué consistieron?
R.- Hemos hecho varias donaciones en el Atlas marroquí, sobre todo en aldeas que están aisladas y donde estas bicicletas tienen una segunda vida muy importante. Los niños pueden desplazarse para ir al colegio y los adultos pueden ir a por agua o a por comida. Además formamos a la gente de allí para que sepan por sí mismos cómo arreglar un pinchazo, cómo arreglar una cadena o cualquier otro problema mecánico que les surja y de esta manera, que esa bicicleta siga teniendo uso.

P.- Centrándonos ahora en otro de los pilares de la fundación, la lucha contra el ictus, ¿qué medidas o acciones realizan?
R.- Hemos financiado algún proyecto de investigación sobre posibilidades de sufrir un ictus en función de tus hábitos de vida, de la edad… Hemos dado varias conferencias en empresas y en algún hospital, contando lo que es el ictus, los síntomas previos, y contando también la experiencia de mi hermano Alberto y la mía como familiar. También hemos hecho donaciones al CEADAC (Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral) de aparatos de rehabilitación para pacientes que han sufrido un ictus y siempre, allá donde vamos, intentamos hablar del ictus para que la gente lo conozca y actúe a tiempo.

P.- Además de todas estas iniciativas, organizan una entrega de premios solidarios. ¿Qué tiene que tener un proyecto para poder ganar este premio y en qué consiste dicho premio?
R.- Es una acción desarrollada junto con la fundación Ananta donde premiamos económicamente a aquellos proyectos que reúnen una serie de condiciones. No tienen que ser entidades muy grandes. Tienen que estar por debajo de los 100.000 euros de presupuesto al año y tienen que tener un bagaje anterior. Hay premios internacionales y nacionales y hay un jurado que estudia todas las candidaturas que se han presentado y que han cumplido los requisitos. El premio consiste en 9.000, 6.000 y 3.000 euros para el primero, segundo y tercero respectivamente como ayuda para financiar proyectos de estas organizaciones.

P.- Hablando de premios, ¿la Fundación Alberto Contador ha recibido alguno?
R.- Hemos recibido muchos reconocimientos por nuestra labor, sobre todo en el ámbito de promoción del ciclismo de base. Estamos muy contentos y nos motiva recibir galardones donde se reconozca nuestra labor y trabajo. Pero lo mejor es seguir trabajando, llevando nuestros objetivos al mayor número de personas posible, ayudar a gente que sufra un ictus, hacer que un niño pueda disfrutar de una bicicleta en alguna aldea de Marruecos… Esto, para nosotros, ya es suficiente premio.

P.- ¿Qué cree que aporta esta fundación a la sociedad?
R.- Intentamos aportar nuestro granito de arena. Concienciar a la gente de que hay un deporte o una manera de vida saludable como es la bicicleta o el ciclismo, que además si lo practicas, reduces muchísimo las posibilidades de sufrir un ictus. Y sobre todo, animar a otras entidades y a otras personas de carácter público a que hagan labores sociales porque es muy gratificante.

P.- Por último, si alguien quiere ayudar o colaborar con la fundación, ¿cómo puede hacerlo?
R.- A través de la pagina web: fundacioncontador.com. Ahí pueden acceder a toda la información y pueden contactar con nosotros. Y si quieren ayudar, estaremos encantados de escucharles y les daremos cabida siempre.

Texto y foto: Naroa Ocaña Mediavilla