Un teatro de niños convertido en el sueño de adultos

Un grupo de amigos jugando en su barrio de siempre. Así comienza la particular historia del grupo de teatro ‘Al Alba’ en el año 1982. Casi sin querer, un grupo de chavales entre 14 y 16 años se meten en el mundo de la interpretación sin saber nada al respecto. La ilusión de un niño como con un juguete nuevo es lo que hizo impulsar al grupo y comenzar un proyecto teatral.

La iglesia del barrio se convirtió entonces en el primer lugar donde comenzaron las primeras tomas de contacto y los primeros ensayos. ‘Jesucristo Superstar’ fue la primera obra que ‘Al Alba’ representó. Posteriormente, con la ayuda de Katy Díez empezaron los ensayos de manera mucho más regular, y gracias a todo el apoyo que recibieron de su parte pudieron lanzarse hacia el mundo teatral.

Katy había visto en el grupo algo que iba a funcionar, una chispa que era la necesaria para poder dar el salto hacia grandes interpretaciones. Hasta la llegada de Katy, y con tan sólo 16 años, Alberto Garrido Ruiz ya se había convertido en el director del grupo.

Izq.: Cartel que el grupo de teatro Al Alba hizo de la obra West Side Story en el año 1982. Dcha.: Una de las componentes del grupo bailando una zarzuela en 1983.

Después de sus primeros musicales, ‘Al Alba’ comenzó a elaborar piezas más trabajadas supervisadas por Katy. Poco a poco este grupo de amigos se iba haciendo cada vez más grande.

UNA VÍA DE ESCAPE.- A la par que se estrenó el centro cívico Juan de la Cierva el grupo teatral empezó a crecer también. Durante muchos años el centro se convirtió no solo en el lugar de ensayo del grupo, sino también de un espacio donde poder reunirse y charlar tranquilamente. Entre los años 1985 – 1990, ‘Al Alba’ comenzó a ser una de las asociaciones más conocidas del barrio de Getafe. Un grupo de 20 jóvenes representaba en ese momento el deseo de expansión, de libertad, que en la época no era común de sentirse. Una sociedad enclavada en la calle, donde las mentes más jóvenes se encontraban perdidas en los peores años de la droga entre adolescentes y otros hábitos de vida poco saludables.

‘Al Alba’ era la representación de todo lo contrario: del poder encontrarse en el arte y la creatividad, creciendo en la interpretación. Corría el año 1985 y el grupo teatral realizaba varias obras, pero también participaba en colaboración con el Ayuntamiento en celebraciones concretas, como carnavales o eventos más populares en las calles.

Una obra de teatro no es algo fácil de poner en marcha, y la familia que forma parte de ‘Al Alba’ lo sabe bien. Los materiales necesarios muchas veces han sido puestos desde su propio bolsillo, por escasez de subvenciones. Alberto y sus compañeros demuestran que si quieres conseguir algo, lo harás independientemente de los medios que tengas. Sin ir más lejos, los primeros focos del grupo estaban formados por las latas vacías que cogían del mercado. Un poco de imaginación, maña y unos cuantos filtros llenaban el escenario de color.

Izq.: Ensayo de una de las partes de la obra Fabero en 1992. Dcha.: Montaje de Los Pelópidas en el año 2013.

En el año 1991, el grupo ganó el Certamen de Teatro de la Comunidad de Madrid. Un símbolo de todo el trabajo y esfuerzo que han ido poniendo desde que comenzaron en este mundo. Por esa época era algo especialmente complicado de conseguir, pero sin duda las interpretaciones de ‘Al Alba’ y la gran emoción que el grupo transmitía a todo el público de la zona sur fueron los puntos clave para conseguir este obsequio.

VUELTA AL ESCENARIO.- En el año 2010 el grupo decide retomar lo que empezaron de niños, recuperando toda esa ilusión y familiaridad que ha caracterizado ‘Al Alba’ desde sus inicios. Este año se retomó, al igual que se empezó, casi sin querer. Todos los compañeros del grupo han mantenido el contacto durante todos estos años, y en esta ocasión, con un aliciente mayor. Al teatro se incorporan las nuevas generaciones recuperando y manteniendo esta unidad tan familiar.

A partir del año 2010, el lugar de ensayo se cambia al centro Buenavista de Sector 3. Debido a la afluencia de personas procedentes de varios municipios de la zona sur y a la gran acogida que tuvieron desde un primer momento, ‘Al Alba’ estableció su zona de trabajo allí.

Continúan las obras, pero esta vez Alberto intenta ir un paso más allá y comienza a incorporar en el grupo obras un poco más elaboradas. Se decantan por otros géneros que hasta entonces no habían pensado tocar, y de esta manera adaptarse al público. La comedia y el microteatro fueron los principales protagonistas durante esta época.

Izq.: Montaje que les llevó a la fama: Jesucristo Superstar, en 1982. Dcha.: interpretación del grupo de Godspel en 1985.

El recorrido del grupo teatral coge de nuevo fuerza y empieza a actuar por toda la zona sur. Actuando en centros cívicos y en eventos tradicionales realzan la unión de no solo un grupo de teatro, sino un grupo familiar. ‘Al Alba’ es un grupo de teatro que está compuesto por amigos, pero sobre todo por una singular familia a la cual poco a poco se han ido añadiendo más componentes.

El teatro se ha conformado como la mejor rutina para esta familia a la cual le esperan unos cuantos años de vida. Alberto y sus compañeros han crecido con el teatro, han aprendido con el teatro y en la actualidad este arte forma parte de su rutina de vida. Un hábito gracias al cual se han convertido en el referente en Getafe y las zonas de alrededores del sur. ‘Al Alba’ se puede traducir en esfuerzo, sudor, lágrimas, pero sobre todo muchas risas y mucho crecimiento personal. Alberto y sus compañeros han crecido con ‘Al Alba’, y a su vez el grupo ha ido creciendo gracias a ellos.

Texto: Raquel Martín ÍñigoFotos: Grupo de Teatro Al Alba