Entrevista con Juan Pablo Gutiérrez, director

Juan Pablo Gutiérrez dirige el centro de peluquería y estética Jean Pagú. En su negocio podemos encontrar las últimas novedades del sector, de la mano de los mejores profesionales, siempre con un trato individual y personalizado. Desde sus inicios se han caracterizado por un servicio de calidad en constante renovación. Podéis visitarles en C/La Rioja s/n en Pinto.

Pregunta.- ¿Cómo y cuándo nace Jean Pagú?
Respuesta.- Yo soy el director de la empresa y nuestro equipo está formado por cuatro personas. Empezamos hace trece años, con dos peluquerías, una en Humanes y otra aquí, en Pinto, pero finalmente decidimos quedarnos con esta.

P.- ¿Con qué ideas concibiste Jean Pagú?
R.- Tenía la necesidad de hacer cosas por mí mismo. Crear sin tener que depender de nadie, desarrollar otras inquietudes…, como, por ejemplo, colecciones de moda u otras ideas que tenía dentro y que trabajando para otra persona no podría llevar a cabo.

P.- Os definís como ‘creadores de imagen’…
R.- Sí, nos llamamos así porque no queríamos explotar más el término ‘estilista’ o ‘peluquería’ porque ya están muy vistos y nosotros creamos un look total. Total y personalizado; maquillaje, color, peinado… Creamos una imagen siempre a gusto del cliente.

P.- ¿Qué acogida tuvo al principio este tipo de negocio?
R.- Fue buena desde el principio. No somos una peluquería más pero tampoco tenemos un concepto tan diferente. Prima la calidad antes que el precio, eso sí. Nuestras tarifas se ajustan a los servicios que ofrecemos, para nosotros es mucho más importante tener un buen producto antes que tirar los precios. Tampoco dispararlos, por supuesto. Aunque es cierto que jamás seremos una peluquería low cost porque no vamos en esa línea. Buscamos lo mejor para nuestros clientes.

P.- ¿Crees que el low cost está perjudicando al sector?
R.- Como todo, tiene su lado bueno y su lado malo. A mí no me afecta directamente, porque aquí nunca ha venido nadie buscando un low cost. A mis clientes no les importa pagar un poco más cuando saben que se van a llevar un servicio de calidad. Es como el que prefiere ir a una hamburguesería (sin menospreciar este tipo de negocios) o el que va a un restaurante de cinco tenedores. Evidentemente, al de calidad podrás ir con menos frecuencia, pero vas y sales satisfecho. Esto es igual, a mí no me importa que vengas menos, pero ven. Tengo clientes que vienen solo a técnicas específicas como corte, tinte, cambios de imagen…

P.- Es decir, ¿aquí viene gente que dice “cámbiame el look”?
R.- Sí. O vienen con una idea, que luego desarrollamos juntos, o se ponen directamente en nuestras manos. Ellos saben que si traen algo pensado, va a ser tal cual lo deseen. Yo no voy a hacer lo que a mí me guste, voy a hacer lo que el cliente quiera. Siempre asesorándole e intentando buscar lo que más le favorezca, pero todo a gusto del consumidor. Es importante tener en cuenta que mucha de nuestra clientela viene recomendada y eso es maravilloso, el boca a boca es muy importante para nosotros, porque eso es que la gente sale satisfecha.

P.- Sois una peluquería unisex, ¿cree que sigue siendo real el viejo tópico de que las mujeres se preocupan más su físico que los hombres?
R.- Eso ya quedó muy atrás. El hombre se cuida mucho, quizá no llega al nivel de la mujer pero están a la par. Antes podía haber una diferencia de un 80% de mujeres frente a un 20% de hombres. Ahora eso casi ha desaparecido. El hombre se cuida muchísimo. El auge de las barberías ha hecho que el hombre se convierta en un usuario activo, y por lo tanto ha reactivado ese sistema de negocio. Aquí vienen a darse tratamientos capilares y faciales, color, cortes…, cosas que antes eran impensables y ahora estamos en un escalón mucho más igualado al de la mujer.

P.- ¿Encontramos algo en Jean Pagú que no ofrezcan en otro sitio?
R.- Yo estoy formándome continuamente, lo que ofrezco en mi negocio es lo último que hay ahora mismo y me rodeo de los mejores profesionales. Cuando yo me marcho fuera a impartir algún curso, aquí se queda mi equipo, que está formado por personas muy cualificadas. Cuando apretó la crisis el sector quedó dividido entre lo caro y lo barato. Yo elegí mantener la calidad del servicio. Llevo más de 30 años trabajando y viajo por toda España. Doy masterclass para diferentes marcas de peluquería internacionales y en ocasiones también organizo cursos de fin de semana en mi peluquería. Por lo que puedo decir que lo que encuentras en Jean Pagú es lo último que hay en el mercado.

P.- ¿Qué proyectos de futuro tienes como empresa?
R.- Seguir en la línea que estoy ahora mismo, sería lo ideal. Por ahora no me planteo ampliar. Quizá acabe abriendo alguna peluquería más, por expandirme, pero no lo tengo claro. De momento quiero continuar como estoy, que no es poco, y que todo vaya bien, que los clientes sigan viniendo y nosotros seguiremos dando lo mejor para mantenernos ahí.