Myriam Millanes

Llenarse de todo, vacíos de nada.

Al filo de un camino

que se fotografía conmigo.

Se filtra en los poros

el llanto, el sudor

y el polvo de mil destinos.

Levanta los pasos de otros perdidos

escuchando nuevos latidos.

 

De ruinas, de castillos ya derruidos.

Que vivieron batallas, amores,

peligros,

sótanos de olvido.

Subiendo escaleras de sueños mal construidos.

Hechos de harapos,

de juegos de niños queridos.

De risas, de brisas,

de anhelos gritados

y solo a veces, conseguidos.

 

Pisando descalzos racimos de vida

hasta caer borrachos de olvido.

Bañarse en la cuenca de unos ojos

sin señal de prohibido.

 

Hacerse de sentidos.

 

Sintiendo que se hicieron …

… hasta los no permitidos.