Cecilia Solorzano.
Eco-Friendly Events Planner.

Hay que cuidar cada detalle en un día inolvidable

Iniciamos un nuevo año lleno de grandes sueños, metas e ilusiones en el que tenemos un libro abierto con páginas en blanco para comenzar a escribir cosas maravillosas, y qué mejor oportunidad para empezar a ver los detalles que harán que el día de la primera comunión sea lo más especial y conmemorable posible.

Ya casi estamos en la plena temporada de comuniones. Lo primero, agenda y bolígrafo en mano: los invitados, las invitaciones, elección del traje para lucir radiantes, accesorios, peluquería, etc.
Sin darnos cuenta ¡qué rápido han pasado estos años! Parece increíble cómo van creciendo los pequeñines de la casa y ahora ya están a punto de hacer su primera comunión. ¡Ay qué mayores están!

Como evento religioso que es, van a recibir el Sacramento de la Comunión por primera vez, pero también tenemos que ser conscientes de que comienzan la última etapa de su infancia. Por lo que hay que disfrutar de ellos y de una niñez que, antes de que nos demos cuenta, se habrá ido. Habrán crecido.

Este día será muy importante, dejar plasmada esa carita de ternura e inocencia y sus gestos genuinos que aún conservan a esta edad y que muy pronto habrán perdido… Por ello elegir una buena sesión de fotografía es esencial para inmortalizar este acontecimiento tan especial de sus vidas. La fotografía hace posible guardar no solo los objetos sino también el ambiente y la alegría de la ocasión y con ello en el pasar de los años nos podamos remontar en el tiempo y revivir esos recuerdos.

La Primera Comunión es un momento muy especial para toda la familia. Esto lo podemos observar también después de las celebraciones en la iglesia, cuando todas las personas cercanas de la vida del niño se juntan para celebrar este evento. ¡¡¡Algo tan importante!!! Es lo que nos queda de recuerdo.

Por eso os sugiero estas ideas a considerar para la sesión de fotografía:

Tener una idea clara de la planificación del reportaje que se desea realizar es esencial ya que no es lo mismo hacer fotografías de Primera Comunión el día del evento, que hacer un reportaje con anterioridad en un ambiente más relajado. Una vez hayas elegido el tipo de reportaje que se desea, se deben tener en cuenta estos factores:

Si nunca has realizado fotografías de Primera Comunión, es normal que te sientas un poco desorientado, incluso es comprensible que te sientas preocupado y que a mitad de sesión te quedes sin inspiración así que lo recomendable es acudir a un profesional o abrir plenamente tu creatividad y conectarla con la mente y el corazón para crear esas imágenes de ensueño.

Hacer una sesión de fotografías al aire libre antes del día de la comunión es muy conveniente, aprovechar el espléndido colorido de la primavera y los paisajes espectaculares que se prestan para adornar este escenario, es importante que la sesión sea desarrollada de manera muy natural, y que todo fluya para no preocuparse por la timidez o los miedos a la hora de saber posar y así poder destacar las cualidades más bellas de nuestros pequeños.

Tener diferentes opciones de escenarios para obtener resultados más óptimos: Seleccionar sitios naturales o con algún encanto especial para poder usar y aprovechar la luz natural, para que le sea más fácil familiarizarse con el entorno y con la sesión.

No olvides que nuestro pequeño o pequeña es el protagonista de este momento, así que busca calmar tus nervios que muy probablemente te pueden traicionar y no le agobies. Hay que ser consciente que, aunque hacer la Primera Comunión supone que se hacen mayores, siguen siendo niños, por eso también tenemos que dejarles espacio, que se lo pasen bien con sus amigos, familia y, sobre todo, con los regalos que recibirán ese día, es importante hacer buenas fotografías de primera comunión, pero también tienes que dejarle que disfrute de su día y de esa forma podrás capturar los momentos más hermosos. Espero que estos pequeños consejitos te ayuden, disponte a disfrutar como lo hará tu hijo o hija.