Blanca Esteban Luna,
Seguridad Alimentaria (Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten)

Mito 1.- ¿Los “productos sin gluten” tienen gluten?
Según el Reglamento (CE) Nº828/2014 los productos etiquetados con la mención “sin gluten” pueden contener como máximo 20 mg de gluten/Kg (ppm). Gluten “cero” sólo lo podemos encontrar en alimentos frescos que no han sido procesados como por ejemplo verduras, hortalizas, legumbres, carne, pescado, huevos, etc. Debemos tener claro que hacer una dieta sin gluten no consiste en ir al supermercado y comprar productos procesados etiquetados “sin gluten” sino en basar la alimentación en alimentos frescos que en su origen no contienen gluten.

Mito 2.- ¿Los productos especiales sin gluten tienen una composición nutricional adecuada?
Estos productos suelen contener un bajo contenido en fibra y otros nutrientes, y alto contenido en grasas, azúcar y calorías. Además, el consumo de cereales por los pacientes celíacos suele estar por debajo de los valores recomendados, siendo su procedencia, en la mayoría de los casos, de productos sin gluten poco saludables como productos de bollería y repostería. Por lo que es recomendable, en la medida de lo posible, hacerlos caseros, de esta forma podremos controlar la cantidad de azúcar que utilizamos, la calidad de las grasas, añadir ingredientes que aporten fibra, etc.

Mito 3.- ¿Pueden existir carencias nutricionales al seguir la dieta sin gluten (DSG)?
Para mejorar el aporte de fibra y otros nutrientes en la DSG, no debemos centrarnos exclusivamente en el consumo de maíz y arroz, dentro de los cereales sin gluten podemos incluir el arroz integral, el mijo y el sorgo, también podemos incluir pseudocereales sin gluten como la quinoa, trigo sarraceno o amaranto, y no olvidarnos de legumbres, tubérculos, vegetales, frutas y frutos secos.

Mito 4.- ¿La DSG favorece el estreñimiento?
Al eliminar el gluten de la dieta, se dejan de consumir algunos productos elaborados a partir de cereales con gluten que son ricos en fibra (pan, galletas, productos de bollería y repostería, cereales para el desayuno, salvado, etc.).

Por este motivo la DSG es normalmente baja en fibra vegetal o residuos y con frecuencia comporta una alteración del ritmo intestinal con tendencia al estreñimiento.

Mito 5.- ¿La DSG engorda?
Una vez que el celíaco está recuperado asimila con normalidad los nutrientes de la dieta. Normalmente se gana algo de peso, hasta que se llega a un equilibrio. Por otro lado, dado que como hemos comentado la composición nutricional de los productos sin gluten no es siempre la más adecuada, se recomienda vigilar la composición nutricional de los productos sin gluten que compramos.

Mito 6.- ¿La DSG es más cara?
Al incorporarse últimamente productos sin gluten en las marcas blancas de algunos supermercados, los precios de los productos sin gluten han bajado un poco, pero, aun así, su precio sigue siendo alto y no todas las familias pueden hacer frente al coste extra que les supone. La Asociación realiza todos los años un estudio para valorar el gasto extra que supone seguir una DSG de 2.000 kcalorías al año, y concluye que conlleva un gasto adicional y extraordinario de 90,6 euros al mes, 1.087,2 euros al año.

Mito 7.- ¿La DSG la deben seguir solo los celíacos?
Los productos sin gluten han pasado de ser una rareza a vivir un “boom”, ya que el consumo de los mismos se ha disparado por encima del de los pacientes. Hay que dejar claro que la DSG solo se debe seguir por prescripción médica. Sin embargo, en la actualidad muchas personas deciden seguir la DSG, por distintos motivos, sin ningún tipo de diagnóstico, y esto perjudica a los celíacos, ya que al no tener un diagnóstico, hacen DSG a medias y transmiten en todo su entorno una imagen poco seria de la enfermedad.