Cuándo y qué tipo de pre-base se debe utilizar

Ana Moreno,
Maquilladora profesional

Cuando vamos a maquillar tenemos que imaginar que nuestro rostro es un lienzo en blanco sobre el que vamos a crear. Si ese lienzo no tiene la textura y uniformidad suficiente el acabado de nuestra obra de arte no será el deseado.

En el mercado encontramos múltiples ofertas de pre-bases y preparadores para la piel, que se deben aplicar justo antes del maquillaje para que este tenga el acabado que deseamos y nuestra piel luzca uniforme, lisa y luminosa. Vamos a hacer un repaso al abanico de posibilidades que nos ofrecen y cómo detectar si necesitamos utilizar una pre-base o no.

Necesitamos utilizar una pre-base antes de nuestro maquillaje siempre que cuando nos maquillemos, y estemos seguras que el maquillaje es correcto para nuestra piel, el acabado de la piel sea demasiado apagado, aceitoso, de textura agrietada o sin uniformidad de color.

Una pre-base siempre irá acompañada de maquillaje posteriormente, no podemos utilizarla si después no vamos a maquillar, ya que se verá el producto y el acabado será artificial.
Si tu piel tiene un aspecto apagado, opaco, aun después de aplicar tu base de maquillaje, debes elegir una pre-base para aportar luminosidad. Suelen ser de color blanquecino (translúcido, no va a blanquear tu piel), e incluso con pequeñas partículas iridiscentes para que la luz se refleje en tu rostro.

Para pieles que ni siquiera con maquillaje efecto mate consiguen controlar sus brillos, existen pre-bases matificantes, que predisponen la piel a regular el exceso de grasa. Este tipo de producto suele incorporar alisadores del poro, muy típicos en las pieles grasas. Puedes aplicarlo en todo el rostro o sólo en las zonas donde sueles encontrar brillos, es decir, frente, nariz y mentón.
Si después de aplicar tu maquillaje aún notas zonas rojas, debes utilizar un corrector para dichas zonas, o bien una pre-base color beige. El tópico es que los correctores verdes anulan las rojeces, pero los tonos beige o amarillentos también las neutralizan y el acabado es mucho más natural y favorecedor.

En pieles manchadas, además de tu corrector, puedes utilizar pre-bases rosadas para manchas violáceas. Violeta para manchas tostadas. Y anaranjado para manchas marrón intenso.
Las pre-bases rosadas también son muy efectivas en pieles cetrinas o de personas que fuman habitualmente.

Si tu maquillaje te dura poco tiempo, existen preparadores que harán que permanezca en tu piel algo más de tiempo. Bajo mi punto de vista, estos preparadores son más efectivos que los clásicos spray fijadores, que suelen secar la piel y cuartear el maquillaje con el paso del tiempo.

Encontrarás también productos para utilizar en todo el rostro o de manera local cuya finalidad principal es rellenar grietas o líneas de expresión. Generalmente llevan siliconas en su composición y crean un efecto óptico de alisar la piel en zonas agrietadas. Ojo con esto, porque en algunos casos, con el paso del tiempo el producto tiende a acumularse en la grieta y la hace más visible o incluso al aplicar el maquillaje sale el producto a modo de bolitas.

En ningún caso las pre-bases sustituyen a la crema hidratante o tratamiento diario que utilices.

Si quieres un acabado más ligero aplícalo con la yema de los dedos e insiste dando ligeros toquecitos con producto en las zonas que más lo necesiten.

Si deseas un acabado más cubriente, aplica el producto con una brocha para maquillaje, además alargarás su duración.