Treinta años de deber cumplido y tesón, arriesgando y ganando

En los años 80, Mari Carmen Gómez y Pedro Sánchez regentaban la bodega Castilla, en Pinto. Pedro cuenta que en aquel tiempo les faltaban horas para trabajar. Llevaban el bar entre los dos, día y noche sin descanso, y por si eso fuera poco, había dos niños pequeños en casa.

Pedro también trabajaba en una editorial, la que se encargaba de distribuir las novelas de Corín Tellado, muy exitosas entre los jóvenes. Pero la editorial acabó echando el cierre unos años después y Pedro siguió dedicándose a sus negocios y su familia.

 

Izq.: David con su madre Mari Carmen en el bar bodega Castilla. Dcha: Fachada del el bar bodega Castilla.

En esos años, la economía no estaba para tirar cohetes pero la situación permitía ir avanzando, por eso Pedro, visionario y emprendedor, decidió seguir adelante, sin prisa pero sin pausa.

En el bar tenían muy buenos clientes. Dice que la mayoría de las veces tenían que apagar las luces para poder bajar la persiana, porque algunos se resistían a abandonar la bodega Castilla. Era un bar de barrio, un sitio de reunión para amigos y familiares. Pedro lo recuerda con cariño y algo de tristeza, porque algunos de sus mejores clientes ya han fallecido.

Y así fue cómo empezó a gestarse lo que hoy conocemos como Salón de Juegos Mayka, muy a fuego lento… Pedro y un socio se embarcaron en el nuevo proyecto. Formaron una sociedad a la que pusieron el nombre de Mayka, ya que las mujeres de ambos se llamaban Mari Carmen. Mayka quedó registrada como sociedad el 8 de abril de 1988, con sede en la calle Cataluña, de Pinto.

Al principio, todo era a pequeña escala, primero compraron unas máquinas para poner en la bodega Castilla y a los pocos años, Pedro y Mari Carmen compraron todas las acciones de Mayka y se convirtieron en los únicos propietarios.

A día de hoy, han conseguido levantar un pequeño imperio. Mayka ha ido creciendo como probablemente nunca llegaron a imaginar. Los locales de Mayka están a la última y cuentan con diferentes espacios de recreo.

Sin nada por la liberalización de permisos
A punto de cumplir 30 años capitaneando este barco, Pedro piensa con alegría en aquellos años y cuenta algunas anécdotas. Recuerda el año en que desaparecieron los permisos de las máquinas tragaperras pero, por diversas circunstancias, es un recuerdo agridulce. Justo una semana antes de que el Gobierno decidiese liberar los permisos de las máquinas, ellos habían comprado doce a un precio de un millón doscientas mil pesetas y, de la noche a la mañana, se quedaron sin nada. Como bien dice Pedro, “eran otros tiempos” y los negocios funcionaban mucho mejor que ahora, así que pudieron recuperarse.

Sus hijos, David y Alejandro, han ayudado siempre en la empresa, pero no fue hasta que el mayor llegó de la mili, cuando se metieron de lleno en la ocupación familiar. El primer Salón de Juegos Mayka se abrió en Pinto, en la calle Hospital, hace aproximadamente 10 años y desde esa fecha no han parado de crecer. Actualmente tienen cinco establecimientos abiertos, tres en Pinto; el mencionado anteriormente, uno en la avenida Europa y otro en la avenida Antonio López y hace menos de un año que están, como dice el refrán, entre Pinto y Valdemoro, ya que decidieron ampliar el negocio llegando a la localidad vecina. Allí podemos encontrarles en el Paseo de la Estación y en la avenida Mar Mediterráneo.

Si os acercáis a los Salones de Juego Mayka podréis disfrutar de un surtido muy amplio en el mundo de la apuesta recreativa, según las preferencias de cada uno. Tienen diferentes juegos de ruletas, tragaperras o máquinas de apuestas deportivas, que ahora mismo dicen que están en auge.

Pedro comenta que tienen luchas constantes con los chavales porque con este boom de las apuestas todos quieren jugar y los menores se intentan colar, intercambiando sus documentos de identidad entre amigos y dice que a veces se les hace muy difícil controlar eso, a pesar que tienen porteros y muchas garantías para evitar estas artimañas, dice que los muchachos son muy hábiles y se las ingenian de manera sorprendente.

David, el hijo mayor, señala que España siempre ha sido un país muy “jugador”, que la porra del bar entre amigos es un clásico, las quinielas de fútbol o las partidillas de cartas que se forman alrededor de una mesa familiar arriesgando unas monedas. Es por eso que las máquinas de apuestas llegaron a nuestro país hace pocos años pero pisando muy fuerte. Dice que en Inglaterra llevan más de 100 años.

Durante todo este tiempo, por los Salones Mayka han pasado muchas personas, tanto empleados como clientes y entre todos han logrado llegar a lo que son ahora. No tienen claro cómo celebrarán el 30 aniversario, si quedará todo en familia o harán algo más grande, pero nos mantendrán informados.

1ª foto: Pedro y sus hijos, David y Alejandro, con una de las primeras máquinas recreativas. 2ª foto: David y su padre Pedro en el bar Castilla. 3ª foto: Pedro y su hijo David en el bar Castilla.

Texto: Patricia Novo
Fotos: Ayer&hoy/Recreativos Mayka