Más de tres décadas adaptando obras y conmoviendo al público

El grupo de teatro Ícaro comenzó su andadura en el año 1981, a raíz de la participación en un curso impartido por el Ayuntamiento de Getafe dirigido a formar monitores de teatro, con el objetivo de crear espacios culturales y grupos teatrales. Es así como tres amigos deciden crear su grupo, compuesto por Carlos González, Ricardo y José Manuel Díaz Sánchez del Pulgar. Y es entonces cuando debutan,  el 4 y 5 de julio de 1981, con la obra de teatro ‘Enemigos’ de J.J. Martínez, dirigida por Domingo Lo Guidice, en el CMC (casa de la cultura antigua) situado en aquel entonces en la transitada y céntrica calle Madrid.

La compañía nace con el grupo de empresas de Construcciones Aeronáuticas y es dirigido por Carlos, decidieron llamarle Ícaro porque es una palabra que mezcla la mitología con la aviación. Hasta febrero de 2006 que la compañía pasa a registrarse como Asociación Cultural, aunque sigue de alguna forma vinculada al Grupo de empresas de Airbus.

‘Un hilo rojo’ (A. Delgado) representada en varias ciudades de 2009 a 2011

‘Un hilo rojo’ (A. Delgado) representada en varias ciudades de 2009 a 2011

José Manuel Díaz Sánchez del Pulgar, conocido cariñosamente como Chema, actual presidente y director del grupo, recuerda cómo fue la representación de ‘Enemigos’ y es entonces cuando le vienen estas palabras a la memoria: “Llenamos todo el escenario de la casa de la cultura de tierra y de ramas de árboles. Y cuando estábamos actuando vimos un escarabajo y hormigas  que corrían por el escenario en plena obra y fue algo muy divertido”.

Más adelante, entre el año 83 y 85, Andrés García Madrid, la persona encargada de dirigir la casa de la cultura, organizó varios certámenes de teatro en Getafe con grupos de toda la Comunidad de Madrid. Ícaro se alzó con el tercer premio en el I Certamen Madrid-Región con la representación de la obra ‘Viva el duque nuestro dueño’, obra que hizo debutar como amateur en 1982 a la conocida actriz Isabel Serrano. También se alzaron con el tercer premio en el III Certamen con la representación de ‘Fando y Lis’.

En 1990 se estrena ‘Ceremonia para un negro asesinado’ de Fernando Arrabal, donde trabajaba la conocidísima actriz Eva Isanta, mientras que José Manuel deja por el momento su labor actoral y su viva inquietud por el teatro le lleva a elegir a un grupo de chavales jóvenes de la escuela de Construcciones y en 1991 y tras un año de talleres y aprendizaje debutan con ‘Muerte’ de Woody Allen en junio. Más tarde representarían ‘El tonto es un sabio’ en 1992.

Durante los primeros años de vida, el grupo estaba formado por tres o cuatro personas hasta que en el año 90 al montar este taller se amplió hasta nueve actores, que estuvieron unos quince años en la compañía. Una evolución que no ha ido ni creciendo ni decreciendo, porque siempre han tratado de ser un grupo pequeño de unas doce personas como mucho, y en la actualidad son diez los que la componen.

El lugar de ensayo es algo que también ha ido cambiando. Al principio se reunían en la antigua cárcel de Getafe, después en el local de Comisiones, hasta llegaron a pagar un alquiler en el sótano de una papelería; finalmente, se regularizaron los centros cívicos y estuvieron unos siete años en el de San Isidro y en la actualidad ensayan en el de Getafe Norte desde hace otros siete años. En un principio, ensayan dos días a la semana durante tres horas, y a medida que se va acercando el estreno de las obras, ensayan de una manera más frecuente para que todo quede listo para el estreno. Antiguamente hacían una obra tres veces y ya tenían todo a punto, ahora llevan unos años que montan una obra mientras están llevando otra y puede llevarles incluso hasta un año. El nivel que han ido adquiriendo es cada vez más avanzado y profesional, lo que les hace trabajar de una manera más constante para conseguir los premios y reconocimientos que han ido adquiriendo con el paso de los años.

De izquierda a derecha, primera puesta en escena con ‘Enemigos’ en 1981; ‘Fando y Lis’, de F. Arrabal en 1985, y ‘Orquídeas y Panteras’, de A. Vallejo en 2014.

De izquierda a derecha, primera puesta en escena con ‘Enemigos’ en 1981; ‘Fando y Lis’, de F. Arrabal en 1985, y ‘Orquídeas y Panteras’, de A. Vallejo en 2014.

De gira por España

La compañía de teatro Ícaro ha actuado tanto a nivel local, regional como nacional, en varios municipios de la Comunidad de Madrid y han participado en certámenes de Cáceres en Santomera, Coria, en Benavente (Zamora) que es uno de los más importantes de España, y en la Seca (Valladolid) entre otras ciudades. Uno de los momentos que mayor repercusión y que giras ha provocado es la representación de un cuento sobre adopción, promovido por una propuesta de la Asociación de Adopción de Getafe. En el momento que aceptan hacerlo, se pusieron manos a la obra, pensaron en hacer unos trajes de animales y caretas, diapositivas, cubos gigantes con diferentes paisajes, donde Chema destaca el duro trabajo y las ganas que le puso Angelines Delgado a esta obra. En un principio les contrataron dos funciones para Getafe y una para Parla. Era una obra de teatro gratuita que nada más abrir las puertas del Teatro García Lorca causó mucha aceptación con un lleno absoluto. ‘Un hilo rojo’ que así se llamaba, se representó de 2009 a 2011, visitando Barcelona, Gijón, Ciudad Real, Gerona y Valladolid. Esta obra contaba historias como por ejemplo la de una vaca y un toro que no podían tener hijos y van a ver al búho, y entonces, terminan adoptando a un osito panda. “Recuerdo que a todos los niños se les ponía un lacito rojo en la muñeca y después nos hacíamos fotos con ellos, quedaron encantados con nosotros”, añade Chema.

En 2014 estrenan ‘Orquídeas y Panteras’ de Alfonso Vallejo, en la que estuvo presente el propio autor. Chema recuerda a Vallejo diciéndole que le encantaba cómo defendía a su gente de Ícaro y que con la edad que tenía parecía más ilusionado que él cuando empezó con dieciocho años. Esta obra se representó durante dos años y participó en el Certamen de Teatro de Benavente y la expusieron en la Seca de Valladolid.

Y la última obra que están representando y está triunfando ganando varios premios es la adaptación de la obra ‘Sangre en los tacones’ del mexicano Humberto Robles. Se estrenó oficialmente el 31 de octubre de 2015 en el Teatro Federico García Lorca, y hasta nuestros días siguen representándola.

El presidente y director de teatro Ícaro, José Manuel Díaz Sánchez del Pulgar se muestra muy satisfecho con la respuesta participativa de los ciudadanos y por el interés que muestran hacia ellos, confesando que siempre les gusta recibir premios, pero que el premio más importante es coger actores y verlos día a día como van evolucionando y el cariño que reciben de su público.

Texto: Natalia Sánchez Martín-Albo
Fotos:  Compañía de Teatro Ícaro