Especialistas en todo tipo de cerámicas desde hace 30 años

La empresa de cerámicas Discesur nace en diciembre del año 1987, pero no es hasta febrero de 1988 cuando empieza a funcionar. Ese tiempo fue el necesario para acondicionar las instalaciones y poder empezar a ejercer la actividad profesional.

Esta idea surge de unos industriales de Pinto y de José Luis Cañizares, que conociendo la trayectoria profesional de este último, con más de 14 años en otra empresa del sector, le ofrecen el apoyo necesario para crear Discesur.

Los fundadores del negocio fueron los hermanos Castro, conocidos empresarios de Pinto y el propio José Luis. Poco más tarde se incorporaría al accionariado, Abelardo Rubia que se hizo cargo del área financiera.

Todos los inicios son siempre complicados, pero corría el año 88, la construcción estaba en alza y surgían bastantes oportunidades de venta. Esto permitió a Discesur no tener demasiados problemas para hacerse un hueco en el mercado y hacer que el arranque del negocio fuera más llevadero y agradable. Además el hecho de que José Luis fuera conocido en el sector facilitaba mucho las cosas. Como él mismo dice “Cuando eres conocido en este mundo y has llevado una trayectoria profesional y honesta, siempre encuentras personas que te apoyan. En mi caso, con alguna rara excepción, de una forma u otra encontré un apoyo incondicional en muchos casos que fueron el germen de lo que hoy es Discesur. Vaya un recuerdo de agradecimiento para ellos”.

Por ser conocido en el mundo de la cerámica y tener amplios conocimientos sobre los productos que se venden en él, fue precisamente el motivo para iniciar esta aventura. Profesionalmente, José Luis era el que estaba al mando, y su amplia experiencia en este sector, le animó a invertir sus 14 años de trabajo previo en otra empresa del ramo, teniendo claro que el negocio que había creado saldría adelante. “Cuando abres un negocio y tienes tanto por hacer, intentas focalizarte en algo en lo que te sientes seguro, sin pensar en otros productos que si llegarían después y no se te pasa por la cabeza ponerte a vender otra cosa de la que no tienes ni idea ya que cualquiera de la competencia sabría más que tú”.

Parte de la plantilla de vendedores y otros trabajadores de la empresa.

También el trato con los proveedores fue más fácil ya que le conocían por su actividad anterior. Tuvo bastante buena acogida y confiaron en él y en su empresa. Discesur ha ido de menos a más y según José Luis Cañizares “estamos muy orgullosos de decir que todos los proveedores con los que hemos empezado siguen con nosotros. Se puede decir que la fidelidad es mutua”.

Diferencia de productos antes y ahora
En cuanto a los productos también hay una notoria diferencia de los que ofrecían y vendían en sus inicios, con respecto a los que venden y comercializan en la actualidad. Los tres o cuatro primeros años de su actividad sólo se dedicaban a vender cerámica plana, es decir, azulejos, pavimentos cerámicos de solado y baldosas de gres que era lo que había en aquel momento. Más adelante y con la intención de completar la gama que vendían, incorporaron a su plan de ventas, loza sanitaria como son inodoros, lavabos y todos aquellos productos que complementan la venta de la cerámica en un baño. Y ahora, en la actualidad debido a que el mercado ha cambiado, también han cambiado las necesidades de los clientes, por eso han introducido productos como suelos de madera, además de vender marcas de mobiliario de cocina de primer orden. “Nuestro mayor volumen de facturación viene por la cerámica. Aunque también nos están ayudando mucho los suelos de madera, los sanitarios y las cocinas. Pero en nuestra sociedad lo que sigue pesando todavía más, es la cerámica.”

Un acontecimiento importante para esta empresa fue la incorporación al grupo Saint-Gobain en el año 2007 con la venta inicial de una empresa que Discesur tenía en Sabadell y más tarde integrándose toda la sociedad en el gigante grupo francés. La incorporación a este grupo tan fuerte, supuso que la crisis no les hiciera tanto daño como al resto de empresas y negocios del sector, ya que consiguieron pasar la crisis sin reducir plantilla. Además como dice José Luis “con la crisis incorporamos productos nuevos como las cocinas o los suelos de madera para intentar no prescindir de nadie. Depender de un grupo potente ha hecho que tuviéramos menos miedo a emprender proyectos que al final han salido bien”.

 

Foto antigua del almacén de cerámica de Discesur.

Debido al crecimiento del negocio, en el año 2011 abrieron una nueva exposición en la calle Orense de Madrid. Y este pasado mes de enero han abierto otra en la zona de la Moraleja de mayor nivel. Discesur cuenta con estas exposiciones además de la que tiene en Pinto desde el año 99 que ocupa 3500 metros cuadrados. “El crecimiento del negocio ha hecho que nosotros pasemos por tres etapas. Primero tuvimos como principales clientes las constructoras, después se amplió a un público más generalizado con un nivel medio y ahora llegamos a un público de un nivel adquisitivo alto, pero siempre sin olvidar nuestros orígenes y atendiendo a todos ellos”, mencionaba José Luis.
Y es que Discesur es una empresa con valores, y como dicen ellos, “sólo fabricamos servicio. Para nosotros la excelencia es el cliente”. Además es una empresa que tiene los medios suficientes, la logística necesaria, y unos profesionales en los que invierten mucho tiempo y recursos para formarlos correctamente sobre los productos y servicios que ofrecen, ya que el producto que venden es muy técnico y estar al día es imprescindible. “Los clientes vienen muy preparados, entonces si tienes personas que sean capaces de aconsejar lo que es adecuado para ellos es esencial. No olvidemos que el consejo es tan importante o más que el propio producto”. Su filosofía de empresa es estar al día en los productos más innovadores y transmitirlo a sus clientes, sobre todo a los profesionales. Esta innovación y el respeto al cliente, es lo que hace que una empresa de servicios cumpla su función de forma optima. “Nada surge porque sí. Una política de atención esmerada, un producto al día, los consejos adecuados, es lo que hace que nuestra empresa siga creciendo” comenta el señor Cañizares. Y es que así es Discesur. Un negocio perseverante que se reinventa día a día. Además es una empresa en la que los que la forman se sienten parte de ella y en palabras del propio José Luis “intentamos que las personas que trabajan aquí se sientan a gusto y formen parte de la empresa porque ellos son el valor más importante de Discesur”.

Sobre estas líneas, dos imágenes de la exposición, una hace 18 años y la otra en la actualidad.

Texto: Naroa Ocaña
Fotos: Discesur