Desde los 80 formando artistas en el ballet clásico de Getafe

Alumnos de la Escuela de Getafe en los años 80 representando El Cascanueces.

Luis Ruffo empieza a bailar en año 1962 a los dieciséis años de edad con el gran maestro argentino Héctor Zaraspe y fue contratado por el Ballet de Antonio y posteriormente le contratan en la mejor compañía de Europa en París, para representar la obra ‘La Cenicienta’ con Raimundode Larrain y María Basilaia. Con el paso del tiempo la función empezó a decaer porque era una producción muy costosa y Raimundo abandonó el ballet y Ruffo se fue a otros ballets de la ciudad parisina. Más adelante se establece en Sudamérica para formar su compañía, posteriormente vuelve a Europa, pasando por Suecia, Canadá, Nueva York, y pasados más de diez años vuelve a España para formar los Ballets modernos de Luis Ruffo en el teatro de la Zarzuela en 1974 y, a partir de ahí, va compaginado esta labor con trabajos en Rusia, Ecuador, Panamá, etcétera.

En 1980, Luis Ruffo se establece en Getafe y Madrid, convirtiéndose en el director de la Escuela de Ballet clásico contemporáneo de Madrid. Es entonces cuando es contratado por Andrés García Madrid, que por aquel entonces era el director del Centro Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Getafe. Luis Ruffo llega para dirigir la escuela municipal durante seis años e impartir clases de ballet a los niños de la localidad. Es ahí cuando empieza a haber danza en Getafe. En los inicios llegó a tener hasta cien alumnos, de los cuales algunos han sido bailarines y maestros.

Alumnos de la Escuela Luis Ruffo en 1990.

En esta línea, la Asociación cultural D.Y.A.P.E.L (Danza y artes plásticas escénicas literarias) es creada por los años 80 por Luis Ruffo, con el objetivo de promocionar el ballet clásico contemporáneo de Madrid, el cual se mantiene en nuestros tiempos. Al mismo tiempo, desarrollan programas culturales con el Ayuntamiento, programas para colegios, etc., todo esto con el objetivo de promover la danza clásica y convertir a Getafe en un referente. En lo que respecta de esta asociación, su presidente y fundador Luis Ruffo explica que “esta asociación ha hecho que transcienda la danza clásica de Getafe y que haya podido traspasar fronteras e ir más allá de la localidad”.

A mitad de los 80 y principios de los 90 Luis Ruffo crea su propia escuela de danza contemporánea pasando por diferentes locales, contando siempre con la colaboración del Ayuntamiento en cuanto a la cesión de instalaciones para ensayar y poner a su disposición el Teatro García Lorca.

En los inicios hubo hasta cien niños formándose de la mano del maestro Luis Ruffo, niños desde los 4 años en adelante. Estos niños estaban en diferentes grupos según los niveles: principiantes, avanzados y profesionales. A medida que se formaban se iban creando coreografías acorde a su edad. El gran maestro Luis Ruffo se muestra satisfecho porque en Getafe siempre han respondido muy bien ante esta cultura, los alumnos siempre se han adaptado a sus directrices y se han hecho bailarines desde Getafe para el grupo de Madrid, formados en la escuela de la asociación.

Primera representación

La primera representación realizada fue ‘El Cascanueces’ en los años 80, donde participaron los bailarines profesionales y los de la escuela municipal, unos sesenta niños y padres. También han representado ‘La Cenicienta’, ‘Los Tres Reyes Magos, ‘Copelia’, ‘El Perro y el Lobo’, entre ellos, muchos ballets de baile infantil. Incluso han llegado a hacer espectáculos con malabaristas y acróbatas.

Bailando las Noches de Valpurgis en el Hospitalillo de San José (2000).

Ruffo recuerda que la Escuela Municipal de Ballet tenía tanta fuerza que los getafenses estaban muy implicados y entregados a este baile tan novedoso por aquel entonces en la localidad y había mucha participación. Y cuando salían a la calle a actuar en la Plaza General Palacios, todos los niños miraban expectantes como bailaban.

Durante los primeros años, las representaciones de las obras se hacían en el Cine Las Margaritas y en la Casa de Cultura, y cuando se creó el Teatro García Lorca pasaron a hacer sus representaciones allí hasta nuestros días. Además, durante este tiempo   también han actuado en todos los centros culturales y varios teatros de Madrid.

Los ensayos y preparación de bailes se hacían en la Casa de Cultura, donde estaba la Escuela; actualmente ensayan en una sala habilitada en el Centro Cívico de El Bercial.

La evolución de los alumnos de Ruffo ha sido muy positiva porque recuerda que algunos cuando se hicieron profesionales se iban a otras compañías, a televisión o seguían con él hasta que podían bailar. Y es así como recuerda algunos de sus magníficos bailarines, entre otros, Roberto Zarzosa, José Ventura, Alfonso Ventura, Mercedes Guzmán o Eva Fernández que todavía baila con ellos. Y cuentan con una alumna muy buena actualmente como es María Basiralla de Getafe. En la actualidad hay unos treinta niños en mini-ballet, niños que quieren bailar y formarse, aceptando las condiciones de trabajo serio para sacar resultados. En este sentido Ruffo comenta: “No participamos en concursos ni certámenes, nos gusta recibir el cálido aplauso del público y las felicitaciones del gran público y ver que el Teatro tiene una ocupación del 90% en cada una de nuestras actuaciones siempre que actuamos aquí en Getafe”

Luis Ruffo en la actualidad.

El futuro de la Escuela es seguir formando niños hasta que el maestro Luis Ruffo siga con ello, la idea es avanzar tanto en el mini-ballet como en profesional. A día de hoy, para estas navidades preparan la representación de ‘El Cascanueces’ donde se mezclarán los pequeños con los profesionales en el García Lorca. Con el grupo profesional están actuando por Madrid y están pendientes de estrenar en septiembre la obra ‘Las flores del mal’: es un ballet serio, avanzado en el plano estético con músicas clásicas y contemporáneas de tipo neoclásico.

Y en octubre van a participar en el FITEC (Festival Internacional del Teatro en la calle) como todos los años. Luis Ruffo se despide con estas palabras de ánimo y haciendo un balance positivo de esta larga trayectoria: “El balance es positivo, aunque no se ha aprovechado el impulso del ballet Villa de Getafe infantil, no se ha consolidado tanto como me habría gustado. Pero me siento orgulloso y satisfecho por haber impuesto el ballet y la danza en Getafe, se ha consolidado y se ha hecho real de Getafe a Madrid, nos hemos convertido en un referente dentro de este arte y yo seguiré con ánimo y mis bailarines y mis alumnos sacarán mi energía”.

Texto: Natalia Sánchez Martín-Albo

Fotos: Escuela de ballet Luis Ruffo